Una habitación.
Un ordenador.
Y una chica con ganas de desconectar.
Buscar, buscar y encontrar un pequeño rincón para ti, para desahogarte y sobretodo, para reflexionar.
Un lugar donde, por un momento, te puedes quitar todas esas máscaras, todos esos sacos de culpabilidades y ser tú misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario